EL VALOR DE LAS EXPERIENCIAS CORPORATIVAS
A punto de cumplir tres décadas en la industria de las experiencias, Luis Ewald sostiene una idea que guía cada decisión de su empresa: un evento solo adquiere valor cuando deja resultados medibles. Su trayectoria no se apoya en la espectacularidad como fin, sino en la capacidad de conectar marcas, clientes y comunidades mediante encuentros diseñados con propósito. Desde Puebla, el fundador y director de Ewald & Kohl impulsa un modelo que combina hospitalidad estratégica, inteligencia relacional y una lectura precisa de las necesidades corporativas.

La historia de Ewald & Kohl comienza hace casi 30 años con servicios de capacitación. Después amplía su actividad hacia ferias, congresos y convenciones, hasta transformarse en 2016 en una productora especializada en hospitalidad estratégica.
Luis define ese proceso mediante la paciencia estratégica: la disciplina de esperar el momento adecuado mientras la organización fortalece su estructura y perfecciona capacidades. Bajo esa lógica, crecer no significa abarcar más mercado, sino preparar a la empresa para sostener nuevos productos y atender mejor a sus clientes.
DEL EVENTO AL ROE (RETURN OF EMOTION)
Uno de los principales aportes de Ewald al sector radica en su capacidad para replantear el valor estratégico de los eventos corporativos. Su modelo ROE permite evaluar el impacto de cada experiencia en la construcción de relaciones y en la generación de resultados de negocio. Bajo esta visión, una experiencia sin un objetivo definido permanece como un gasto; cuando genera vinculación emocional y responde a indicadores concretos, se convierte en un activo estratégico.
En Ewald & Kohl, la empresa trabaja con un enfoque basado en el retorno de la emoción. El objetivo no se limita a provocar un momento agradable, sino a identificar el impacto económico que una experiencia puede producir para la organización. Esa medición permite justificar inversiones más robustas y alinear cada encuentro con metas empresariales.
Antes de aceptar una solicitud, el equipo analiza lo que la marca busca, revisa el propósito del evento y plantea una ruta adecuada. Esta consultoría cobra relevancia porque algunas compañías mantienen celebraciones anuales en sus planes de marketing sin tener claridad sobre su función. La firma interviene para definir objetivos, establecer indicadores y diseñar experiencias cuyos efectos continúan después de su realización.
La felicidad del asistente aparece como una consecuencia, no como el único resultado. La estrategia se basa en la inteligencia relacional: la empresa actúa como intermediaria entre la marca y su cliente potencial, facilita el encuentro y favorece la formación de comunidad.
NETGOLFING: NEGOCIOS, DEPORTE Y PERSONALIZACIÓN
NetGolfing es uno de los productos insignia de la compañía. El concepto parte de un modelo español orientado a hacer negocios mientras se juega golf, pero Ewald y su equipo lo enriquecen con herramientas de marketing deportivo utilizadas en Estados Unidos y con una propuesta de lujo estratégico.
El resultado es un formato propio, personalizado para cada empresa y adaptable a torneos de ciudad o de playa. Su mercado principal está integrado por marcas corporativas con más de 400 trabajadores, muchas ubicadas en la Ciudad de México y enfocadas en generar experiencias para sus clientes.
Puebla representa una ventaja competitiva por la calidad de sus campos de golf, la cercanía con la capital del país y sus condiciones presupuestales. Esta combinación atrae corporativos que buscan encuentros de alto nivel fuera de la Ciudad de México, mientras la organización aporta conocimiento especializado y una metodología hecha a la medida.
EL SIGUIENTE PASO DE UNA VISIÓN CONSOLIDADA
Luis sostiene que las experiencias presenciales conservan su relevancia porque la tecnología facilita la comunicación, pero no sustituye por completo la interrelación humana. Conversar, compartir opiniones, reír y construir vínculos sigue siendo una necesidad que un evento bien estructurado puede atender con objetivos de negocio.
Con la mirada puesta en 2027, Ewald & Kohl perfecciona sus metodologías y prepara un diplomado especializado en hospitalidad estratégica, respaldado por tres décadas de experiencia. El lanzamiento forma parte de una reconformación interna destinada a convertir el conocimiento acumulado en nuevos productos.
La apuesta confirma la ruta que Luis traza desde el origen: fortalecer antes de expandir, medir antes de invertir y diseñar cada experiencia desde las personas. Su liderazgo muestra que la industria de eventos puede superar la lógica del montaje y convertirse en una plataforma de relaciones, rentabilidad y crecimiento empresarial.
