Roku cambia de dueño: Fox apuesta 22,000 millones al streaming
Tras la operación, Fox mantendría una participación cercana al 73% en la compañía integrada.
Fox movió el tablero del entretenimiento digital al pactar la compra de Roku por 22,000 millones de dólares. La operación busca darle escala en streaming, sumar datos de audiencia y reforzar su oferta frente a YouTube, Netflix y Disney+, en un mercado donde la distribución pesa tanto como el contenido.

Una compra para ganar escala
El acuerdo contempla un pago de 160 dólares por acción y, según las empresas, podría generar ahorros cercanos a 400 millones de dólares. Roku aporta dispositivos, software y servicios, mientras Fox suma deportes, noticias, entretenimiento, Tubi y Fox One. La combinación sería el tercer mayor participante de la televisión estadounidense por cuota de audiencia, con más de 5% del mercado. Para Fox, el movimiento también responde a la presión competitiva creada por nuevas fusiones en medios y por plataformas consolidadas, globales crecientes.
Datos, publicidad y control del usuario
Más allá del catálogo, la compra fortalece tres frentes: descubrimiento de contenido, monetización publicitaria y relación directa con el espectador. Analistas señalan que Roku ofrece a Fox una posición más sólida para entender hábitos de consumo y vender publicidad segmentada. Tras el cierre, previsto para la primera mitad de 2027, los accionistas de Fox tendrían cerca de 73% de la empresa combinada. La reacción bursátil fue desigual: Roku avanzó ligeramente, mientras Fox cayó en operaciones previas al mercado, señal de cautela inversora ante costos futuros altos.
La adquisición puede acelerar la consolidación del streaming en Estados Unidos. Si los reguladores la aprueban, Fox dejará de depender solo de contenido y controlará una puerta clave del hogar conectado. El reto será integrar tecnología, usuarios y publicidad responsable.
