fbpx

Lanzan Cátedras de la Diáspora Mexicana para vincular el talento científico 

Se pide contar con doctorado, vivir fuera y aval nacional. El esquema ofrece un vínculo flexible sin retorno obligatorio.

El Gobierno de México ha puesto en marcha el programa Cátedras de la Diáspora Mexicana, una iniciativa estratégica para estrechar lazos con investigadores nacionales radicados en el exterior. La presidenta Claudia Sheinbaum busca que el conocimiento generado fuera del país fortalezca a las instituciones académicas locales. Esta política pública responde a peticiones de académicos que desean colaborar con el desarrollo científico nacional. 

La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) liderará este esfuerzo bajo la supervisión de Rosaura Ruiz Gutiérrez. El programa Cátedras de la Diáspora Mexicana permitirá que especialistas participen mediante clases a distancia, asesorías y seminarios. Actualmente, existen más de 16,000 mexicanos con doctorado realizando investigación únicamente en Estados Unidos.

Los participantes del programa Cátedras de la Diáspora Mexicana recibirán reconocimiento oficial en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII). Además, se otorgarán apoyos económicos de hasta 45,000 pesos para cubrir gastos de traslado y estancia en viajes académicos a México. La convocatoria se publicará el próximo 5 de junio a través de la plataforma Rizoma.

Para ser elegibles, los científicos deben contar con doctorado, residir fuera del país y presentar una carta de acogida de una universidad mexicana. Este esquema de Cátedras de la Diáspora Mexicana facilita una vinculación flexible que no exige el retorno físico permanente al país. El objetivo central es enriquecer el sistema nacional de ciencia y tecnología mediante la cooperación internacional.

La implementación de las Cátedras de la Diáspora Mexicana comenzará oficialmente en enero de 2027. Con esta acción, el gobierno federal pretende aprovechar la experiencia de investigadores en laboratorios de prestigio internacional. Se espera que esta red de conocimiento transforme la formación de estudiantes y consolide la soberanía científica de la nación.