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Francia vive su jornada más calurosa registrada

Cerca de mil 800 planteles suspendieron clases por el calor.

Francia enfrenta una emergencia por calor extremo tras registrar su jornada más alta desde que hay mediciones, con temperaturas que llegaron a 42 grados. La crisis dejó al menos 40 personas ahogadas desde el 18 de junio y obligó a modificar escuelas, hospitales, transporte y sitios turísticos durante el verano.

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Alerta máxima por temperaturas récord

El episodio llevó a Météo France a ampliar la alerta roja en buena parte del territorio, mientras otras zonas permanecen en vigilancia naranja. La temperatura media nacional se ubicó cerca de 29.8 grados, con picos de 40 a 42 grados en el suroeste. El gobierno activó reuniones de crisis ante el aumento de riesgos asociados al calor. Los fallecimientos por ahogamiento ocurrieron principalmente entre jóvenes que entraron al agua para refrescarse en lugares prohibidos o sin supervisión, un patrón que preocupa más tras el incremento registrado el verano pasado.

Escuelas, hospitales y turismo bajo presión

La ola de calor también alteró servicios básicos. Unos mil 800 centros educativos suspendieron actividades y otros ajustaron horarios por falta de condiciones adecuadas. En hospitales se reforzó la coordinación regional y se activó el Plan Orsan, que permite posponer cirugías no urgentes para liberar recursos. El turismo sufrió restricciones: la Torre Eiffel adelantó su cierre, el Louvre aplicó medidas similares y el Monte Saint Michel pidió aplazar visitas. Además, se cancelaron trenes por fallas de aire acondicionado o riesgo de averías en plena ruta.


La situación expone la vulnerabilidad de Francia ante episodios cada vez más intensos. La respuesta inmediata busca reducir víctimas, pero el desafío de fondo será adaptar infraestructura, servicios públicos y hábitos sociales a veranos más severos en los próximos años.