DIRIGIR ESCUCHANDO PARA CRECER JUNTOS

Cuando avanzar exige nuevas perspectivas, Hugo Ruiz coloca un valor por encima de cualquier tablero: la capacidad de escuchar. Como director de la región de Norteamérica de KNIPPING Automotive, encabeza una operación internacional sin perder de vista a las personas que la hacen posible. Su historia enlaza preparación, disciplina y arraigo con Tlaxcala.

Originario de Puebla y egresado del Tecnológico de Puebla, Ruiz define su camino a partir de una observación práctica. Aunque contempla estudiar biología o medicina por su interés en los animales, conversa con su padre y analiza las fortalezas económicas de Puebla, Tlaxcala y Querétaro. El peso regional de la manufactura orienta su elección hacia la Administración Industrial.

Su trayectoria comienza con las prácticas profesionales. Al concluir un proyecto, recibe la oportunidad de integrarse formalmente. A esa preparación suma una ventaja: habla español, inglés y alemán. Los idiomas le permiten desenvolverse en entornos multiculturales y avanzar dentro de la proveeduría automotriz vinculada a marcas como Ford, Audi, General Motors, BMW y Volkswagen.

TLAXCALA, UNA DECISIÓN QUE MARCA SU RUMBO

Ruiz llega a territorio tlaxcalteca mediante un reclutador británico que lo contacta mientras se encuentra laborando. El proceso abre una etapa que hoy se extiende por cerca de dos décadas. Poblano de origen, se afirma tlaxcalteca de corazón: trabaja, vive por temporadas y construye allí una relación profunda con la comunidad.

Ese vínculo también se explica por la forma en que Knipping Automotive establece su operación. La compañía, de capital alemán, evalúa Puebla, Tlaxcala, Querétaro y Monterrey para instalar la planta. Tlaxcala destaca por sus vías de comunicación, infraestructura, cercanía con clientes y acompañamiento institucional. La disposición de las autoridades genera confianza y convierte al estado en un aliado estratégico.

Desde la entidad, la firma fabrica mediante inyección de plástico alrededor de 300 tipos de componentes para interiores de vehículos, desde cubiertas de tornillos hasta canaletas. La ubicación facilita la atención a sus clientes.

DIRECCIÓN CON MÉTRICAS Y SENTIDO HUMANO

La jornada de Ruiz inicia a las cinco de la mañana. Antes de las siete ya se encuentra en planta, donde revisa asuntos administrativos y comienza su agenda de reuniones. Finanzas, producción, calidad, mantenimiento y logística se observan mediante indicadores. Cuando una variable sale de parámetro, el equipo actúa para recuperar el equilibrio operativo.

Sin embargo, su visión de mando no se limita al desempeño numérico. Para Ruiz, ocupar una posición directiva no significa imponer la voz, sino integrar perspectivas. En una organización multicultural, donde trabajan colaboradores de México y Alemania y que también ha contado con personal de India, además de distintas generaciones, el desafío aparece al tomar decisiones. Su respuesta consiste en escuchar, explicar y buscar el beneficio colectivo.

También observa profesionales jóvenes con dominio de varios idiomas y preparación competitiva. Por ello, considera indispensable impulsar ese talento, mantener flexibilidad y comprender los cambios culturales. Así conduce con cercanía sin renunciar a la exigencia del sector.

UNA HUELLA QUE TRASCIENDE LA PLANTA

La faceta profesional convive con otra responsabilidad que Ruiz asume con entusiasmo: ser padre. Su hija, a quien llama su admiradora número uno, representa el segundo turno de una rutina intensa y revela la dimensión personal detrás del cargo.

Su mensaje final resume la filosofía que guía su gestión: aun entre cifras y presiones cotidianas, nunca debe perderse el corazón ni la buena fe. Hugo Ruiz busca dejar una huella positiva, en especial entre quienes comienzan su carrera, y contribuir así a un entorno mejor. Al mismo tiempo, invita a reconocer la infraestructura y el potencial de Tlaxcala, atraer nuevas inversiones y fortalecer su crecimiento. En esa combinación de visión industrial, gratitud y liderazgo humanitario reside el sello de un directivo que entiende que los resultados más duraderos se construyen con personas.