Citlalli Hernández y Andrea Chávez dejan sus cargos
Apoyada por su grupo parlamentario, Chávez busca erradicar la política tradicional en Chihuahua.
El panorama interno del partido oficialista atraviesa una etapa de definiciones estratégicas y relevos clave. Estos cambios en Morena se hicieron evidentes tras los recientes anuncios de dos de sus figuras femeninas más visibles, quienes han decidido cerrar ciclos institucionales para atender proyectos personales y políticos de gran envergadura.

Movimientos en el gabinete y el Poder Legislativo
Citlalli Hernández, quien se desempeñaba como secretaria de las Mujeres, confirmó su salida de la dependencia tras notificar su decisión a la presidenta Claudia Sheinbaum. Hernández expresó que su motivación principal siempre ha sido la vocación de servicio hacia la ciudadanía, marcando un hito en los actuales cambios en Morena. Su renuncia abre una vacante en una cartera fundamental para la agenda de género del Gobierno Federal.
Simultáneamente, en el Senado de la República, Andrea Chávez Treviño formalizó su separación del cargo mediante una licencia por tiempo indefinido. La legisladora chihuahuense se encuentra en el séptimo mes de gestación, lo que representa un reto personal que combinará con sus aspiraciones políticas. Su salida del Legislativo no es definitiva, pues planea regresar tras buscar la candidatura para la gubernatura de Chihuahua.
Un nuevo enfoque hacia el territorio
Esta fase de cambios en Morena busca consolidar liderazgos en entidades donde la oposición mantiene fuerza, como es el caso del norte del país. Chávez enfatizó su deseo de combatir lo que denomina “viejas prácticas políticas” en su estado natal, contando con el respaldo de sus compañeros de bancada.
Los movimientos de estas funcionarias reflejan una organización que ajusta sus piezas de cara a los retos electorales y administrativos de 2026. La salida de perfiles consolidados de la administración pública centralizada sugiere una apuesta por fortalecer la presencia en territorio y renovar los cuadros directivos. El éxito de estas transiciones definirá la cohesión del movimiento en los próximos años de gestión.
