Ángeles Ballesteros asume la titularidad de Medio Ambiente en el gabinete de Armenta
Armenta refuerza el marco legal de la secretaría por sostenibilidad; el área técnica sigue operando.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, anunció una reestructuración estratégica en su equipo de trabajo para fortalecer el marco normativo estatal. El mandatario nombró a Ángeles Ballesteros García como la nueva titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT). Este cambio ocurre tras la renuncia de Mayra Lizeth Orellana Caballero por motivos personales.

Trayectoria y perfil de Ángeles Ballesteros
La nueva integrante del gabinete cuenta con una sólida formación académica como licenciada en Derecho por la UPAEP. Originaria de Teziutlán, ha desempeñado cargos públicos relevantes, incluyendo la regiduría en su municipio natal y una diputación federal. El gobernador destacó que el perfil jurídico de Ángeles Ballesteros es fundamental para blindar legalmente las políticas de crecimiento urbano.
Armenta subrayó que la incorporación busca robustecer el andamiaje legal de la secretaría ante los retos de sostenibilidad que enfrenta la entidad. Mientras la secretaria se enfoca en los aspectos normativos, las áreas técnicas mantendrán la continuidad de los proyectos operativos ya iniciados. Se espera que esta combinación de experiencia legislativa y técnica garantice el cumplimiento estricto de las leyes ambientales.
Continuidad y nuevos retos institucionales
Con este nombramiento, son tres mujeres las que han liderado la dependencia en la actual administración poblana. Por su parte, la exsecretaria Orellana Caballero continuará colaborando de forma externa en investigaciones técnicas sobre viveros y producción vegetal. La transición se reportó de manera ordenada, descartando cualquier tipo de conflicto interno en la dependencia estatal.
La llegada de Ángeles Ballesteros ocurre en un momento crucial para el ordenamiento territorial del estado. La SMADSOT tiene ante sí la tarea de supervisar proyectos de infraestructura de gran escala asegurando el menor impacto ecológico posible. El éxito de su gestión se medirá por la capacidad de integrar la protección ambiental con el desarrollo económico acelerado que impulsa el gobierno actual.
