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Algunas trayectorias empresariales se construyen desde la por convertirse en referentes públicos. El liderazgo de Bety Camacho pertenece a esa categoría: una figura que combina visión institucional, responsabilidad social y una convicción firme sobre el papel transformador de la empresa en la sociedad.

Su llegada a la presidencia de Coparmex Puebla marca un momento relevante para el sector empresarial del estado. No es solo una posición de representación, sino un espacio donde convergen decisiones que influyen en la agenda económica, social y laboral de la región. Desde ahí, Camacho asume una tarea compleja: representar intereses colectivos, construir consensos y promover soluciones para el desarrollo empresarial. Su nombramiento tiene un significado histórico al convertirse en la primera mujer en presidir el organismo en Puebla, una responsabilidad que amplía su representación y la coloca como referente para otras mujeres dentro delsector productivo.

DE EMPRESARIA A VOZ DEL SECTOR PRODUCTIVO

La transición de empresaria a portavoz del sector implica un cambio profundo en la forma de decidir. La visión individual cede espacio a una responsabilidad colectiva que obliga a pensar en función de un sector completo. Para Camacho, este proceso supone hablar en nombre del empresariado, equilibrar intereses diversos y evitar posturas que polaricen la relación entre empresas, sociedad y gobierno.

La función exige lectura constante del entorno económico y social, así como capacidad de construir acuerdos en temas clave. Representar al sector productivo implica también ubicarse entre autoridades, trabajadores, empresarios y sociedad civil; por ello, la presidencia de Coparmex se entiende como un ejercicio de responsabilidad institucional donde cada declaración y propuesta debe responder al interés colectivo.

EMPRESA Y BIENESTAR SOCIAL

Uno de los pilares de su visión es que la empresa no debe concebirse únicamente como una estructura orientada a la rentabilidad. Desde su perspectiva, debe convertirse en una plataforma de desarrollo para las personas. Este enfoque conecta con los principios históricos de Coparmex, que impulsa el trabajo digno y promueve oportunidades laborales capaces de mejorar la calidad de vida de las familias.

Bajo esta lógica, la empresa es un espacio donde se desarrollan capacidades, se fortalecen valores y se generan condiciones de crecimiento social. Por eso, para Camacho, las empresas cumplen un papel esencial en la construcción del bienestar, siempre que exista equilibrio entre productividad, competitividad y desarrollo humano.

SEGURIDAD Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

Desde el inicio de su gestión, Camacho impulsa un plan de trabajo alineado con el modelo de desarrollo inclusivo promovido por Coparmex a nivel nacional. Entre sus prioridades destaca la seguridad. Para el organismo, la estabilidad social y el Estado de Derecho son condiciones indispensables para atraer inversión y fortalecer la actividad económica.

En ese marco, Coparmex Puebla ha presentado propuestas para reforzar las estrategias de seguridad pública y participa en mesas de trabajo con autoridades estatales. Estos espacios dan seguimiento a iniciativas enfocadas en atender las causas estructurales de la violencia e involucrar a la sociedad en la reconstrucción del tejido social. También se contemplan proyectos como sistemas de seguridad metropolitana y programas preventivos, bajo la premisa de que la seguridad impacta directamente en la competitividad.

EMPRENDIMIENTO, INNOVACIÓN E INCLUSIÓN

Otro eje de su gestión es el fortalecimiento del ecosistema emprendedor. Para Camacho, emprender es una herramienta clave para dinamizar la economía local, pero también un proceso que requiere formación empresarial y acompañamiento institucional. Desde Coparmex se impulsa una visión del emprendedor que va más allá de abrir un negocio con fines exclusivamente económicos. La apuesta es formar empresarios conscientes de su responsabilidad social, capaces de generar empleo y contribuir al desarrollo de su entorno.

Ese proceso incluye capacitación, profesionalización y acceso a herramientas para enfrentar los retos del mundo empresarial. A ello se suma uno de los desafíos más relevantes identificados en esta gestión: la distancia entre el conocimiento académico y su aplicación en el sector productivo. Para reducir esa brecha, Coparmex impulsa una mesa de innovación que reúne a universidades, centros tecnológicos y organismos empresariales con el objetivo de traducir la investigación en soluciones concretas para las empresas.

Este esfuerzo adquiere especial importancia en un estado donde la mayoría de las unidades productivas son micro y pequeñas empresas, muchas de las cuales operan sin procesos formales ni estructuras profesionalizadas. Fortalecer su capacidad de innovar se vuelve, por ello, un factor decisivo para elevar la competitividad regional.

En esta nueva etapa, Camacho también coloca sobre la mesa un tema fundamental para el futuro del sector productivo: la inclusión. El concepto no se limita a la participación de las mujeres en el ámbito empresarial, aunque reconoce que persisten brechas importantes en oportunidades y remuneración. La agenda también incorpora la integración laboral de personas con discapacidad, un grupo que con frecuencia queda fuera de los procesos de contratación.

Desde Coparmex se busca generar mayor conciencia en el sector privado para que las empresas adopten políticas que amplíen sus oportunidades de empleo.

UN LIDERAZGO BASADO EN EL DIÁLOGO

En un entorno donde las posturas pueden polarizarse con facilidad, Bety Camacho define su estilo de liderazgo a partir del diálogo. Más que limitarse a señalar problemas, su visión apuesta por formular propuestas, impulsar consensos y promover una cultura empresarial comprometida con el desarrollo social.

En ello se resume su liderazgo: una empresaria que entiende que la voz del sector productivo no solo debe representar intereses económicos, sino contribuir a la construcción de un mejor entorno para todos.