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Protestas en la BUAP: estudiantes suspenden mesas de trabajo por falta de respuestas

La universidad ha gestionado con el gobierno estatal la obtención de más plazas y destinó 10 millones de pesos en becas para los alumnos afectados.

Estudiantes de la BUAP suspenden mesas de trabajo y bloquean Ciudad Universitaria exigiendo soluciones a la falta de plazas clínicas y transparencia en las negociaciones. La universidad responde con alternativas y garantías de seguridad.

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) enfrenta un nuevo episodio de protestas estudiantiles luego de que alumnos de distintas facultades decidieran suspender las mesas de trabajo organizadas para atender sus demandas. 

Estudiantes de la BUAP suspenden mesas de trabajo y bloquean Ciudad Universitaria exigiendo soluciones a la falta de plazas clínicas y transparencia en las negociaciones. La universidad responde con alternativas y garantías de seguridad.

Lo que inició como una protesta encabezada por los estudiantes de la Facultad de Medicina por la falta de plazas de prácticas clínicas, internado rotatorio y servicio social, rápidamente escaló a un movimiento más amplio que bloqueó los accesos a Ciudad Universitaria, impidiendo la realización de los diálogos previamente acordados.

Protestas en la BUAP: Estudiantes suspenden mesas de trabajo por falta de respuestas

A pesar de que la BUAP había pactado reuniones con representantes estudiantiles elegidos democráticamente, un grupo distinto de manifestantes desconoció estos acuerdos y exigió mesas de diálogo más inclusivas y transparentes, amenazando con extender la protesta hasta que se cumplan sus condiciones.

Como alternativa, la universidad ha impulsado el Centro de Simulación “Matilde Montoya”, diseñado para complementar la formación de los estudiantes en un entorno controlado. 

Además, ha gestionado con el gobierno estatal la obtención de más plazas y destinó 10 millones de pesos en becas para los alumnos afectados, con la intención de mitigar las dificultades económicas derivadas de la falta de espacios en hospitales y clínicas.

Más allá de las demandas iniciales, los estudiantes ampliaron su pliego petitorio, denunciando irregularidades en sus facultades y solicitando que las mesas de diálogo sean abiertas y transmitidas en vivo para evitar acuerdos a puerta cerrada. 

Postura institucional y garantía de seguridad

La universidad emitió un comunicado en el que garantizó la continuidad de clases y actividades académicas, al tiempo que hizo un llamado a la comunidad estudiantil para permitir el desarrollo de las mesas de trabajo. Asimismo, enfatizó su compromiso con el derecho a la educación y la seguridad dentro de sus instalaciones.

Este conflicto refleja la creciente tensión entre estudiantes y autoridades universitarias, con una comunidad estudiantil cada vez más exigente en la búsqueda de soluciones concretas para sus problemas académicos y administrativos. La respuesta de la BUAP en los próximos días será clave para definir el rumbo de las protestas y la estabilidad dentro de la universidad.