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Donald Trump impone aranceles a importaciones de acero y aluminio

El presidente Trump ordena un arancel del 25% sobre acero y aluminio, buscando incentivar operaciones de fabricación en EE.UU. y generando posibles repercusiones en los precios al consumidor.

El pasado 10 de febrero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, emitió una orden ejecutiva con el fin de imponer un arancel del 25% en todas las importaciones de acero y aluminio. Esta decisión se fundamenta en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, la cual otorga al mandatario la autoridad de seguridad para aplicar restricciones comerciales.

El presidente Trump ordena un arancel del 25% sobre acero y aluminio, buscando incentivar operaciones de fabricación en EE.UU. y generando posibles repercusiones en los precios al consumidor.

Donald Trump impone aranceles a importaciones de acero y aluminio

Esta medida también afecta a los productos como extrusiones, losas y otros componentes esenciales en la fabricación de automóviles, marcos de ventanas y estructuras de edificios. De acuerdo con el mandatario, esta política obligará a las empresas a establecer operaciones de fabricación en EE.UU. con el objetivo de evitar los costos de las importaciones.

No obstante, esta orden ejecutiva podría tener consecuencias para los consumidores, ya que los importadores generalmente trasladan los costos adicionales a los precios finales, lo que podría reactivar la inflación. La Administración de Trump espera que, al imponer estos aranceles, se genere presión para negociar acuerdos comerciales en condiciones más equitativas.

Posibles repercusiones y futuro del comercio

Trump ha indicado que podría considerar exenciones para países como Australia y que está evaluando la posibilidad de imponer aranceles recíprocos a otros socios comerciales para garantizar que Estados Unidos se trate a sí mismo en igualdad de condiciones. 

La medida forma parte de un conjunto de políticas proteccionistas que buscan reforzar la producción interna y contrarrestar prácticas comerciales consideradas desleales, aunque estas acciones también generan inquietudes sobre un potencial aumento de la inflación y tensiones en las cadenas de suministro globales.

La nueva orden ejecutiva de Trump representa una reafirmación de su política proteccionista en el sector metálico, con el objetivo de fortalecer la industria estadounidense y asegurar que las importaciones de acero y aluminio reflejen un trato justo para los productores locales, en medio de un escenario comercial cada vez más complejo y competitivo.