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Estados Unidos niega la renovación automática del T-MEC 

Canadá respaldó el T-MEC y recordó que puede extenderse si los tres países acuerdan.

La revisión del T-MEC inició una nueva etapa después de que Estados Unidos rechazó extender automáticamente el acuerdo por 16 años adicionales. México y Canadá habían solicitado esa renovación, pero Washington optó por mantener el tratado vigente hasta 2036 con evaluaciones anuales.

La decisión se tomó durante una reunión trilateral virtual de la Comisión de Libre Comercio del T-MEC.

Revisión del T-MEC abre nuevo calendario

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que el tratado contempla dos rutas: una extensión automática si los tres países aceptan, o revisiones anuales si alguno decide no hacerlo. Al no existir consenso, se activó el segundo mecanismo.

Ebrard descartó que el acuerdo esté en riesgo inmediato o que alguna parte haya iniciado una salida formal. El comercio seguirá bajo las reglas actuales, sin modificaciones inmediatas en acceso, reglas de origen o condiciones pactadas.

La próxima etapa comenzará alrededor del 20 de julio, cuando funcionarios estadounidenses viajen a México para una nueva ronda bilateral.

EU plantea ajustes comerciales

La revisión del T-MEC estará marcada por los temas que Washington considera pendientes. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos señaló que el tratado seguirá vigente mientras se atienden deficiencias identificadas por su gobierno.

Entre las preocupaciones estadounidenses aparecen déficits comerciales con México y Canadá. Ebrard dijo que Estados Unidos redujo de 54 a 14 los temas abiertos, mientras México llevará 13 temas propios.

Para México, una prioridad será buscar la eliminación de aranceles aplicados al acero, aluminio y sector automotriz bajo la Sección 232. También buscará preservar reglas de origen e impulsar la integración productiva regional.

Canadá reiteró su respaldo al tratado y recordó que puede extenderse en cualquier momento si los tres socios lo acuerdan.

El nuevo periodo no rompe el T-MEC, pero sí prolonga la incertidumbre. La clave será transformar las revisiones anuales en una ruta de certidumbre para inversión, empleo y cadenas productivas.