Berlín frena a UniCredit y defiende la independencia de Commerzbank
Alemania conserva 12% de Commerzbank, derivado de la intervención estatal durante la crisis de 2008.
Alemania cerró la puerta a la oferta de UniCredit por Commerzbank y elevó el tono de una disputa bancaria con impacto europeo. El Gobierno, accionista relevante del banco alemán, considera que la propuesta no refleja el valor de la entidad y advierte riesgos para su autonomía, empleo y papel financiero.

Una oferta considerada insuficiente
La Agencia Financiera alemana rechazó la operación al señalar que el canje planteado no incluye una prima adecuada frente al precio bursátil de Commerzbank. Berlín conserva 12% del capital, posición heredada tras el rescate de 2008, cuando destinó 18,000 millones de euros para evitar el colapso del banco. La propuesta de UniCredit contempla entregar 0.485 acciones propias por cada título de Commerzbank. Aunque el valor de la oferta llegó a 37.24 euros, por encima de los 36.60 euros de la acción alemana, el Gobierno mantuvo su negativa pública final.
Control, plazos y resistencia interna
UniCredit ya era el principal accionista, con 26.77%, y las adhesiones recibidas podrían elevar su posición a 38.68%. También cuenta con opciones e instrumentos adicionales sobre más acciones. El plazo inicial vencía este martes y el resultado final se conocería el viernes, antes de una nueva ventana de aceptación del 20 de junio al 3 de julio. Commerzbank, su dirección y trabajadores rechazan la maniobra; además, el banco acudió al supervisor Bafin por considerar cuestionables los datos usados por la entidad italiana en el proceso de compra planteado por UniCredit.
La decisión alemana rebasa una negociación financiera. En el fondo, plantea hasta dónde un Estado puede defender activos estratégicos cuando la consolidación bancaria europea avanza. El desenlace marcará el margen político para futuras fusiones transfronterizas en la región bancaria continental.
