BP remueve a Albert Manifold y abre otra crisis de liderazgo
Manifold fue incorporado al consejo de administración en octubre de 2025.
BP abrió otro frente de incertidumbre corporativa al remover de forma inmediata a Albert Manifold, su presidente, apenas ocho meses después de asumir el cargo. La petrolera británica atribuyó la decisión a cuestionamientos sobre gobernanza, supervisión y conducta, en una etapa actual marcada por presión financiera global y cambios directivos.

Una salida que sacude al consejo
El consejo de administración aprobó por unanimidad la salida de Manifold como presidente y consejero. La empresa no detalló los hechos que detonaron la medida, pero señaló inquietudes ligadas con estándares relevantes de control interno y comportamiento directivo corporativo vigente. Amanda Blanc, consejera independiente sénior, reconoció que Manifold aceleró la transformación de BP; aun así, defendió la respuesta del órgano directivo ante situaciones consideradas incompatibles con las exigencias internas.
Ian Tyler, exdirector ejecutivo de Balfour Beatty y presidente de Grafton Group, asumió por ahora la presidencia interina.
Liderazgo bajo presión
La destitución llega cuando BP intenta recuperar confianza de inversionistas y redefinir su ruta energética. Manifold se integró al consejo en octubre de 2025 y, según los reportes, promovió recortes, venta de activos y mayor énfasis en combustibles fósiles tras el giro hacia renovables.
El episodio se suma a una cadena de movimientos en la cúpula. Bernard Looney dejó la dirección en 2023 por omitir información sobre vínculos personales, mientras Murray Auchincloss salió después de encabezar otra fase estratégica. En abril, Manifold ya había recibido menor respaldo accionarial del habitual.
La crisis obliga a BP a ordenar su sucesión y fortalecer controles reputacionales. Más allá del relevo, el caso muestra el costo de conducir una transición energética bajo presión financiera, vigilancia accionarial y disciplina interna simultánea en una industria global.
