Puebla será sede del Tianguis Turístico 2027 y acumula cuatro premios en la edición de Acapulco
Turismo federal y México Desconocido distinguieron cuatro destinos y experiencias de Puebla.
Puebla fue designada oficialmente como sede del Tianguis Turístico 2027, en una ceremonia celebrada en Acapulco donde la secretaria federal de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, hizo entrega simbólica de la estafeta al gobernador Alejandro Armenta Mier. El acto contó con la presencia de la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, quien avaló la capacidad de la entidad poblana para asumir el reto.

Un estado con vocación turística comprobada
Armenta Mier agradeció la confianza de la presidenta Claudia Sheinbaum y destacó que Puebla reúne condiciones únicas para albergar el evento: 12 Pueblos Mágicos, una gastronomía reconocida internacionalmente, patrimonio cultural y los volcanes más altos del país. El mandatario describió a la entidad como un mosaico de 217 municipios con identidades diferenciadas, desde la Mixteca hasta la Sierra Norte, pasando por su zona colonial y moderna.
La secretaria Rodríguez Zamora aprovechó el momento para presentar el enfoque de Turismo Comunitario como eje rector de la nueva etapa del sector, iniciativa impulsada junto con la presidenta durante el actual Tianguis celebrado en la costa guerrerense.
Cuatro reconocimientos para Puebla en la Gala 2026
En paralelo, la Gala de Premiación al Mejor Turismo Mexicano 2026 dejó a Puebla como una de las entidades más galardonadas de la noche. La Secretaría de Turismo federal y la revista México Desconocido entregaron cuatro distinciones a destinos y experiencias poblanas.
La distinción al restaurante rústico Surco, ubicado en la sierra de Tlatlauquitepec y reconocido por su cocina creativa con ingredientes locales, ejemplifica el giro hacia experiencias auténticas y de proximidad que hoy demanda el viajero contemporáneo.
Con la estafeta en mano y un palmarés renovado, el Tianguis Turístico 2027 en Puebla arranca su cuenta regresiva con viento a favor. El desafío será traducir el reconocimiento acumulado en una oferta articulada que posicione al estado como referente nacional e internacional, y que deje una huella duradera más allá del evento.
