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Derrame en el Golfo de México: Pemex denuncia negligencia y separa a funcionarios

Equipos de limpieza han retirado 915 toneladas de desechos en 630 km de costas.

La opacidad operativa en Petróleos Mexicanos enfrenta un escrutinio sin precedentes tras el desastre ecológico registrado a inicios de año. Por instrucción presidencial, se reveló que el derrame en el Golfo de México tuvo su origen en una fuga de un oleoducto de 36 pulgadas en la zona Abkatún-Pol-Chuc. La investigación técnica expuso una cadena de omisiones y el ocultamiento deliberado de información por parte de las áreas responsables.

Irregularidades y sanciones administrativas 

El informe oficial detalla que la fuga ocurrió a inicios de febrero, pero la válvula principal se cerró con un retraso crítico de ocho días. Entre los hallazgos más graves destacan la negación sistemática del incidente y el ocultamiento de 350 metros cúbicos de agua oleosa recuperada. Debido a estas inconsistencias, tres funcionarios de alto rango fueron separados de sus cargos y denunciados ante la Fiscalía General de la República.

Hasta la fecha, las brigadas de limpieza han recolectado aproximadamente 915 toneladas de residuos en más de 600 kilómetros de litoral. Aunque no se reporta una mortandad masiva de especies, se confirmó el fallecimiento de doce tortugas marinas atendidas por brigadas ambientales. El operativo ha involucrado a más de 3,300 elementos federales para contener la dispersión del hidrocarburo en estados como Campeche y Veracruz.

Vigilancia permanente y resarcimiento 

Para evitar contingencias similares, el gobierno anunció la creación del Observatorio Permanente del Golfo de México. Este organismo coordinará el monitoreo científico y la seguridad industrial con un enfoque de ciencia ciudadana. La prioridad actual se centra en garantizar la restauración total de los ecosistemas arrecifales y el apoyo económico directo a las comunidades pesqueras afectadas.